8 TIPS PARA HACER FOTOS A NIÑOS

Hacer fotos a niños es uno de los retos más complicados a los que se enfrenta un aficionado a la fotografía. En esta aventura siempre deben estar presentes la paciencia y la diversión. Y no sólo la de los pequeños, ¡disfruta con ellos!

Teniendo ambos factores en cuenta, lo siguiente más importante es conseguir fotos espontáneas y que reflejen sus emociones. De esta forma, te asegurarás grandes resultados.

GÁNATE SU CONFIANZA

Que los niños se sientan tranquilos y cómodos te facilitará mucho las cosas. Así que intenta ganarte su confianza hablando con ellos, haciendo juegos, poniéndoles un disfraz, enseñándoles las fotos o dejándoles que te ayuden a hacerlas. Aprovecha cuando te regalen sus mejores sonrisas.

Si aun así no lo consigues, prueba a darles espacio, que vayan a su aire un rato y se olviden de que estás ahí.

SACA AL NIÑO QUE LLEVAS DENTRO

Los niños se cansan y se aburren rápido. Un buen consejo para evitar esto es que imaginen las fotos como un juego.

Trata de que se lo pasen bien y disfruten, y tú con ellos. Propón algún tipo de prueba, que sientan que participan en el juego,  y se olviden de la cámara. Pero ten en cuenta que tienes que estar preparado para fotografiarles en cualquier momento.

Padre jugando con su hija. La niña se siente más tranquila y más receptiva las fotos.

Padre jugando con su hija. La niña se siente más tranquila y más receptiva a las fotos.

QUE SEA NATURAL

No les exijas que posen para la cámara. Las sonrisas, miradas y gestos forzados no te darán buenos resultados, es mucho mejor capturar su inocencia, dulzura, alegría y espontaneidad. Déjales ser ellos mismos y hazles reír. Además, obligarles puede suponer que no se sientan cómodos y no te dejen hacerles fotos.

Son niños. Quieren jugar, divertirse, investigar e improvisar todo el tiempo. Y «perder su tiempo» en posar para ti, puede que no les parezca un buen plan. Interactúa con ellos, porque si sabes ganártelos… Tendrás imágenes increíbles que te encantarán.

"Déjales ser ellos mismos y hazles reír". Fotografía de una niña que imagina que vuelva. Los niños regalan sus mejores caras cuando se divierten.

«Déjales ser ellos mismos y hazles reír». Fotografía de una niña que imagina que vuelva. Los niños regalan sus mejores caras cuando se divierten.

NO SÓLO VALEN LAS SONRISAS

La sonrisa de un niño es una de las cosas más adorables y mágicas que se pueden fotografiar. Pero no hay que esperar sólo a cada sonrisa, aprovecha también otras emociones como la concentración o el enfado. Y dispara incluso cuando estén a su aire y no te estén mirando, o cuando estén dormidos.

Cuantas más facetas captures, mejor reflejarás la personalidad de cada niño. Y ya sabemos que contar historias a través de las imágenes, es lo que más valor les aporta. ?

MEJOR SI ESTÁN DISTRAÍDOS

Como ya has leído antes, los niños se aburren enseguida, así que lo mejor es que estén distraídos cuando les hagas fotos.

«Píllales» cuando estén jugando, o prueba a darles un juguete o un objeto, ponerles un disfraz, poner música, o incluso cantar con ellos. No hace falta que te compliques mucho, puedes ayudarte con cosas simples. Por ejemplo, una niña que tenga su «mantita especial». Podrías usar la manta para que se sienta cómoda, esté distraída y tú tengas tiempo para sacarla en todos sus perfiles.

Puedes optar también por algunos recursos fáciles como pompas de jabón, globos o confeti. Obtendrás fotos muy divertidas.

Bebé jugando con su manta.

Bebé jugando con su manta.

ADÁPTATE A ELLOS

Ten paciencia, ve a su ritmo. Las fotos a niños llevan su tiempo, pero verás que la espera y los resultados merecen la pena.

Los pequeños tienen sus horarios, y debes tenerlos en cuenta. Si es su hora de comer, dormir, están cansados o se encuentran mal, estarán de peor humor. Por lo que no será buena idea ponerte a hacer fotos. Y en cuanto a los días, los fines de semanas y festivos son los ideales, porque tendrás más tiempo y ellos no se encontrarán tan cansados.

PONTE A SU ALTURA

Agáchate, ponte a su altura para destacar su mirada y sus gestos, y retratar su mundo, tal y como lo ven ellos. Conseguirás fotos más naturales y llamativas. Esto además te ayudará a aumentar la confianza, y que el niño te vea como un igual.

Acércate o haz zoom, y así captarás sus expresiones con detalle. Pero trata también de utilizar distancias diferentes, no te centres sólo en hacer retratos. Seguro que los niños te regalan planos geniales.

Foto a la altura del niño.

USA EL MODO RÁFAGA

Dispara en ráfaga. Ya sabemos que los niños no paran quietos, así que hacer muchas fotos es el mejor remedio para no perderte ningún detalle. Sobre todo si estáis al aire libre.

Además, este modo te permitirá obtener fotos en movimiento o secuencias interesantes. Asimismo, con tantas fotos, podrás quedarte con las que más te gusten y tendrás mejores fotos.

¡EXTRA!: SÉ TANGIBLE

Evita perder esas fotos tan adorables de los más pequeños de la casa, haciendo un álbum. Le encantará verse ahora y cuando crezca, y es un recuerdo de un valor incalculable.

Puedes crear tu propio álbum haciendo clic aquí.

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